En España hay más de 3 millones de autónomos. La mayoría trabaja sin contratos o con documentos copiados de internet porque pagar a un abogado — entre 150 y 400€ por contrato — no es una opción real. Firmia nació para cambiar eso.
Un freelancer español cobra de media 35–45€ por hora. Un contrato de servicios con un abogado cuesta entre 150 y 400€. Eso es entre 4 y 10 horas de trabajo para un documento que debería ser básico.
El resultado: la mayoría trabaja sin contrato, o con modelos genéricos descargados de internet que no contemplan su situación real, no están adaptados a la legislación vigente, y no los protegen cuando algo sale mal.
Y algo siempre sale mal. Un cliente que no paga. Una disputa sobre los derechos de un diseño. Un colaborador que desaparece con tu trabajo.
Hacer que la protección legal sea tan accesible para un freelancer como crear una factura o abrir una cuenta bancaria. No una herramienta para abogados. Una herramienta para las personas que trabajan solas y necesitan que alguien las respalde.
La protección legal no debería ser un privilegio. Cada autónomo español merece contratos profesionales, sin importar su presupuesto.
Usamos inteligencia artificial no para reemplazar abogados, sino para hacer accesible lo que antes solo tenían quienes podían pagarlos.
Somos claros: Firmia genera contratos, no asesoramiento jurídico. Para casos complejos, siempre recomendamos un abogado.
Cada decisión de producto la tomamos pensando en el diseñador que trabaja desde casa, el programador que factura al extranjero, el creador que firma su primer colaboración.
Empieza gratis. Sin tarjeta de crédito. Tu primer contrato en menos de 5 minutos.
Crear mi primer contrato