Contrato freelance agencia de marketing (white label)
Por qué un freelance necesita un contrato escrito con la agencia de marketing
Trabajar para agencias de marketing como subcontratista sin contrato escrito expone al freelance a riesgos que van mucho más allá de un impago puntual. Cuando no existe documento firmado, la relación jurídica queda sometida a la prueba testifical y a los intercambios de correo electrónico, medios de prueba débiles ante un juzgado mercantil. El artículo 1089 del Código Civil establece que las obligaciones nacen, entre otras fuentes, de los contratos, y el artículo 1091 dispone que las obligaciones contractuales tienen fuerza de ley entre las partes. Sin contrato, determinar qué se pactó, a qué precio y con qué plazos depende de la memoria de cada parte.
Además, la ausencia de contrato escrito puede hacer que la relación sea calificada como laboral por la Inspección de Trabajo, con las consecuencias que ello implica: alta en Seguridad Social, cotizaciones retroactivas y sanciones para la agencia. El artículo 8.1 del Estatuto de los Trabajadores presume que existe contrato de trabajo cuando concurren las notas de dependencia y ajenidad, aunque las partes lo denominen de otra forma. Un contrato mercantil bien redactado es la primera línea de defensa frente a esa presunción.
Trabajar sin contrato también impide reclamar intereses de demora. La Ley 3/2004, de 29 de diciembre, de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, reconoce el derecho automático a intereses desde el día siguiente al vencimiento del plazo pactado o legal, pero para activar ese mecanismo es necesario acreditar la existencia y el importe de la deuda, algo que un contrato firmado facilita enormemente.
Elementos jurídicos específicos de la relación freelance-agencia de marketing
El modelo white label y la confidencialidad
En la subcontratación white label el freelance presta servicios que la agencia factura al cliente final como propios. Esta estructura es perfectamente lícita bajo el derecho mercantil español, pero requiere una cláusula de confidencialidad robusta. El artículo 1101 del Código Civil impone la obligación de indemnizar los daños causados por incumplimiento de las obligaciones contractuales, lo que incluye la revelación no autorizada de información sobre los clientes de la agencia. El contrato debe definir con precisión qué información es confidencial, durante cuánto tiempo se mantiene esa obligación tras la extinción del contrato y qué consecuencias tiene su incumplimiento.
En el marco del RGPD (Reglamento UE 2016/679) y la LOPDGDD (LO 3/2018), si el freelance accede a datos personales de los clientes finales de la agencia, actúa como encargado del tratamiento. El contrato debe incluir o anexar el acuerdo de encargo de tratamiento exigido por el artículo 28 del RGPD, especificando las instrucciones de tratamiento, las medidas de seguridad y el destino de los datos al finalizar la prestación.
Cláusula de no captación de clientes
Una de las cláusulas más sensibles en este tipo de relación es la de no captación o no solicitud de clientes. La agencia teme que el freelance, al conocer a sus clientes directos, los capte para trabajar con ellos de forma independiente. Esta cláusula es válida en derecho español siempre que sea razonable en su alcance temporal y geográfico. El Tribunal Supremo ha reconocido su validez cuando no supone una restricción desproporcionada de la libertad de empresa garantizada por el artículo 38 de la Constitución. Lo recomendable es limitar la prohibición a los clientes con los que el freelance haya tenido contacto directo durante la vigencia del contrato y establecer un plazo no superior a dos años desde la extinción.
Régimen de pagos y morosidad
La Ley 3/2004, modificada por la Ley 15/2010, fija un plazo máximo de pago de 30 días en operaciones entre empresas y autónomos. Cualquier pacto que amplíe ese plazo requiere acuerdo expreso y no puede superar los 60 días. El tipo de interés de demora aplicable es el establecido por el Banco Central Europeo incrementado en ocho puntos porcentuales. El contrato debe indicar expresamente el día de emisión de factura, el plazo de pago, la cuenta bancaria de destino y las consecuencias del impago, incluyendo la posibilidad de suspender la prestación del servicio y reclamar los intereses de demora sin necesidad de requerimiento previo.
Desde la entrada en vigor de la LO 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, para interponer una demanda civil o mercantil es obligatorio acreditar haber intentado previamente un Medio Adecuado de Solución de Controversias (MASC), como la mediación o la conciliación. Esta exigencia, vigente desde abril de 2025, refuerza la conveniencia de incluir en el contrato una cláusula de mediación previa como paso previo a la vía judicial.
Cláusulas esenciales del contrato entre freelance y agencia de marketing
- Identificación de las partes: nombre o razón social, NIF/CIF, domicilio fiscal y datos de registro mercantil si procede.
- Objeto del contrato: descripción detallada de los servicios (redacción de contenidos, gestión de redes, diseño de campañas, SEO, etc.) y del modelo white label si aplica.
- Duración y forma de extinción: contrato indefinido con preaviso pactado o contrato por proyecto con fecha de entrega, e indicación de las causas de resolución anticipada.
- Precio y condiciones de pago: tarifa por hora, por proyecto o por retención mensual; plazo de pago; consecuencias del impago conforme a la Ley 3/2004.
- Confidencialidad y white label: obligación de no revelar la identidad de los clientes de la agencia ni el contenido de los encargos.
- Cláusula de no captación de clientes: ámbito subjetivo, temporal y territorial de la restricción.
- Propiedad intelectual: cesión de los derechos de explotación sobre los materiales creados al amparo del artículo 43 del RDL 1/1996, con indicación de modalidades, territorio y duración.
- Protección de datos: acuerdo de encargo del tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD si el freelance accede a datos personales.
- Independencia profesional: cláusula que deja constancia del carácter mercantil de la relación y de la autonomía organizativa del freelance, para desactivar la presunción del artículo 8.1 ET.
- Cláusula MASC: sometimiento a mediación o conciliación antes de acudir a la vía judicial, conforme a la LO 1/2025.
- Ley aplicable y fuero: derecho español y juzgados de lo mercantil del domicilio del freelance o de la agencia según se negocie.
Preguntas frecuentes
¿Puede la agencia considerar al freelance como trabajador por cuenta ajena si no hay contrato escrito?
Sí. El artículo 8.1 del Estatuto de los Trabajadores establece una presunción de laboralidad cuando concurren dependencia y ajenidad. Sin contrato mercantil escrito que acredite la autonomía del freelance, la Inspección de Trabajo puede recalificar la relación, obligando a la agencia a pagar cotizaciones retroactivas y multas.
¿Qué ocurre si la agencia no paga en el plazo acordado?
El freelance tiene derecho a reclamar el principal más intereses de demora desde el día siguiente al vencimiento, conforme a la Ley 3/2004. El tipo aplicable es el del BCE más ocho puntos. También puede suspender la prestación del servicio si así lo prevé el contrato, y desde abril de 2025 debe intentar un MASC antes de demandar judicialmente.
¿Es válida la cláusula de no captación de clientes de la agencia?
Sí, siempre que sea proporcionada. Los tribunales españoles la admiten cuando se limita a los clientes con los que el freelance tuvo contacto directo y no excede de dos años tras la extinción del contrato. Una cláusula excesivamente amplia puede ser declarada nula por vulnerar la libertad de empresa del artículo 38 de la Constitución.
¿Quién es el titular de los derechos de autor sobre los materiales creados para la agencia?
El freelance es el autor originario conforme al artículo 10 del RDL 1/1996 (Ley de Propiedad Intelectual). Los derechos de explotación se transmiten a la agencia solo si el contrato lo establece expresamente conforme al artículo 43 LPI, indicando modalidades, territorio y duración. Sin esa cláusula, el freelance conserva todos los derechos.
¿El freelance debe firmar un acuerdo de protección de datos con la agencia?
Si el freelance accede a datos personales de los clientes de la agencia, sí. El artículo 28 del RGPD exige formalizar un contrato de encargo del tratamiento que regule las instrucciones de tratamiento, las medidas de seguridad y la devolución o destrucción de los datos al finalizar la relación. Su ausencia constituye una infracción grave sancionable por la AEPD.
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